Y entonces? Por donde empezamos? Música. Sí, música. Resulta que estamos saliendo de esa endogamia cultural de la cual hemos sufrido por tanto tiempo. Lo digo no porque no haya habido buena música sino porque la efervescencia de nuestra atmósfera es en gran medida una cosa de reciclaje, y siendo Panamá un país pequeño con dominio obvio de la música latina, en especial plena y típico, al rock se le ha dado un espacio relativamente pequeño. Sin embargo en los últimos años se ha logrado dar pasos que antes eran simplemente ideas alegóricas. Ahora tenemos premios a la música rock con un aire de organización como no se había visto antes y artistas/bandas de gran calidad como Post, Alejandro Lagrotta, Señor Loop, Mabí, Yigo Sugasti, y muchos otros que han logrado voltear cabezas y despertar una refrescante curiosidad por el artista del patio tanto dentro como fuera del país.
Afortunadamente la lista se alarga y ha nacido una nueva paleta de colores, aparentemente espontánea, si no fuera porque esta evolución rockera lleva décadas de sudor, toques mal pagados (a veces con cerveza!), amplificadores quemados, cuerdas rotas, platillos desaparecidos y gargantas roncas, todo en nombre de la música. Es a partir de eses espíritu tarimero que nace La Corchea de Hierro.
Bienvenidos! ♪
No hay comentarios.:
Publicar un comentario